sábado, 14 de mayo de 2016

Por una canción

Sentí una brisa que acariciaba mis parpados, su movimiento lento me producía un ligero cosquilleo, el placer parecía palpable hasta que una ligera humedad me invadió. Entonces las lágrimas maquillaron mi cara de tristeza, cambiando mi respiración, mi cuerpo decayó e hizo que solo pudiera mirar hacia el suelo. Entonces me di cuenta de que ya no podía mirar más abajo y volví a mirar de frente.
Si lloramos es porque somos capaces de sentir la alegría que llegara tras la tristeza.