martes, 26 de abril de 2011

Piensa en no pensar

¿Por qué toca sufrir a algunos tanto y a otros no? Esa pregunta me la e hecho a lo largo del tiempo, sin obtener ninguna respuesta concreta. Gente luchadora que se levanta sin cesar y siempre se vuelve a caer, en busca de un sueño que cada vez parece mas inalcanzable.  Que es aquello que allí espera para que sea necesario sufrir tanto, que grandes riquezas se pueden alcanzar, cuando a veces miras a tú alrededor y ves que los que menos se lo merecen, lo tiene sin ni siquiera valorarlo. Pero luego lo ves, ellos también sufren, sufren por no saber valorarlo y cuando lo pierden ya nunca será lo mismo, dados su actos, ello se convierten en el mayor tormento que jama san podido vivir.
A saber porque será que no aprecian las cosas asta que las pierden, como un tren al que quieres llegar aposta, porque sabes que siempre te espera, pero al llegar un día, el tren se ha marchado sin ti y no volverá a pasar…
Aprende de los errores, nos enseñaban de pequeño, lección que parece que no hemos querido comprender. Por ello, hay cosas por las que merece la pena sufrir, por las que hay que luchar, por las que uno no puede rendirse, para que aquello no vuelva a suceder y nunca suceda.
Algo tan sencillo que se escucha, pero hacemos oídos sordos: nunca pienses en el final, no pienses en como acabara ya que ello atrae la negatividad, porque si piensas que lo puedes conseguir, por algo será y te ara llegar mas fácil al final. Final, que al llegar será como una puerta con todo un nuevo camino que caminar, pero este, igual que el resto, jamás solo lo aras.

Ve con la cabeza bien alta, anda sin tropezar y llegues donde llegues, estate orgulloso, ya que otros muchos quedaron por el camino y tú, aunque creas que no ganaste, al menos llegaste hasta el final.

jueves, 14 de abril de 2011

Desilusionar la ilusión

Sentado mirando al horizonte no puedo dejar de pensar el porque somos así... ¿Por qué algo que nos puede llegar a alegrar de tal manera, cuando lo tenemos delante, nos invade la duda y el miedo aplasta nuestra cabeza contra la pared del sufrimiento?
Nos empeñamos en pelear para salir de un pozo en el que nos encontramos y cuando por fin vemos la salida nos preguntamos, ¿puede haber algo tan bueno? ¿Algo tiene que pasar? Y nuestro empeño se centra en que tiene que haber algo malo detrás, que no hay ningún buen plato el cual podamos saborear y repetir tantas veces como queramos, ¿es que acaso esas excusas son un reflejo para excusar nuestro miedo?
¿Tanto nos cuesta ser feliz? ¿Por qué medimos cada cosa que nos sucede a raíz de nuestras derrotas? Cuando en realidad son ellas las únicas que nos tienen que enseñar el camino erróneo que no debemos tomar…
Que estupidez es esa de más vale malo conocido que bueno por conocer.
¿A caso somos nosotros mismos nuestro propio juez y verdugo?

martes, 5 de abril de 2011

¿Y si lo hubiera hecho…?

Sentimientos, pequeño punzón con el que a veces nos cruzamos y no pincha sin enterarnos. Como tal creemos que es algo superficial, pero en si es mas profundo de lo que creíamos y en ocasiones esperábamos. Camino seguro y que ahora vemos empedrado, duro y difícil de caminar y nos obliga a arriésganos a tomar otros, aunque a veces el miedo nos hace continuar por el asta que nuestros pies se terminen acostumbrando. Yo me pregunto, ¿Por qué sufrimos? Acaso nos gusta, o nos empeñamos en que hay que sufrir anhelando algo que nos empeñamos en que nunca conseguiremos, incluso auto convenciéndonos de ello. Lo hacemos para apreciar mas lo que tenemos o para conformarnos con lo que esta a nuestro alcance. Y así decidimos abandonar, nos decimos que hicimos todo lo posible y que no es para nosotros. La inspiración, la duda, el dolor… cualquier escusa es buena para mostrar al exterior, pero en el interior aquello nos pesara y nos acompañara el resto de nuestra vida, esa pregunta que jamás abandonara nuestro cuerpo ¿y si lo huera hecho…?
Y aquí estoy frente a mi ordenador, delante de un lugar que, en el cual no veo futuro… pero e visto que hay que vivir el presente y construir tu futuro bajo tus pies y por el camino que día a día recorres, no guiándote por ideas sino por el corazón. Haciendo lo que crees correcto, luchando entre montañas por seguir adelante y hacer que esa pierda su sentido. Porque al fin al cabo que importa lo que piensen los demás, que ellos entiendan por que lo abandonaste si tu no serás capaz de hacerlo…




Dedicatoria a todos los que alguna vez os perdisteis en el camino o dudáis en seguir adelante.

“En sueños se convierte aquello por lo que decidimos no luchar…”